{"id":11904,"date":"2023-04-04T15:34:58","date_gmt":"2023-04-04T18:34:58","guid":{"rendered":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/?p=11904"},"modified":"2023-04-04T15:45:45","modified_gmt":"2023-04-04T18:45:45","slug":"fridman-liber","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/2023\/04\/04\/fridman-liber\/","title":{"rendered":"Fridman, Liber"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-small-font-size\"><strong>(Buenos Aires, 1910 &#8211; 2003)<\/strong><br>Hijo de Israel Fridman y Amalia Schlafman, inmigrantes ruso-jud\u00edos que, huyendo del r\u00e9gimen zarista, se radicaron en Argentina a fines del siglo XIX. Hasta su instalaci\u00f3n en la ciudad de Buenos Aires, el matrimonio Fridman vivi\u00f3 alg\u00fan tiempo en Entre R\u00edos y en localidades del interior bonaerense. Israel Fridman (que simpatizaba con los ideales anarquistas, aunque sin ser un activista), fue panadero de oficio. A temprana edad y colaborando en el reparto de pan con su padre, Liber se acerc\u00f3 a un pintor local que, aparentemente, estimul\u00f3 su inter\u00e9s por el arte. De manera autodidacta comenz\u00f3 a realizar sus primeras pinturas (paisajes del Rosedal y retratos de familiares, mayormente). En 1925 dio comienzo su formaci\u00f3n acad\u00e9mica a partir de su ingreso a la Mutualidad de Estudiantes de Bellas Artes, dirigida entonces por Ernesto de la C\u00e1rcova y donde dictaban clases <a href=\"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/2021\/11\/18\/collivadino-pio\/\" data-type=\"post\" data-id=\"7609\">P\u00edo Collivadino<\/a> y <a href=\"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/2022\/01\/27\/rossi-alberto-maria\/\" data-type=\"post\" data-id=\"9678\">Alberto M. Rossi<\/a>, entre otros. Convocado en 1931 a cumplir el servicio militar, fue destinado a C\u00f3rdoba, a la base militar de aviones. Problemas de salud provocaron un adelantado regreso a Buenos Aires, donde permaneci\u00f3 internado varios meses en el Hospital Militar. Durante esta convalecencia, comenz\u00f3 a afianzarse la que se manifestar\u00eda luego como una constante en su vida: su voluntad de viajar. En efecto, liberado de la conscripci\u00f3n, en 1932 se dirigi\u00f3 a Luj\u00e1n, provincia de Buenos Aires, donde se encontraba radicada una de sus cuatro hermanas. Obligado a desempe\u00f1arse en m\u00faltiples ocupaciones para subsistir, sostuvo sin embargo su labor de pintor. Realiz\u00f3 en esa \u00e9poca paisajes urbanos y rurales. Paralelamente fue aceptado como disc\u00edpulo por el restaurador italiano Zuliani, contratado por entonces por el Museo de Luj\u00e1n, lo que le abri\u00f3 la posibilidad hacia adelante de un desempe\u00f1o profesional en ese terreno. La peque\u00f1a localidad le ofreci\u00f3 est\u00edmulo art\u00edstico e intelectual y entre los v\u00ednculos m\u00e1s significativos que entabl\u00f3 en esos a\u00f1os, se cuenta su amistad con el historiador, bibli\u00f3filo y escritor Jorge Furt. Siguiendo el consejo de \u00e9ste, tres a\u00f1os m\u00e1s tarde se traslad\u00f3 a Santa Fe con el objetivo de indagar en los restos del pasado colonial. Su inter\u00e9s por el arte de aquella \u00e9poca se traslad\u00f3 a su propia pintura, que lo incorpor\u00f3 frecuentemente como tema: construcciones, detalles ornamentales y monumentos (religiosos y no religiosos), realizados a la acuarela, a las que se suman registros fotogr\u00e1ficos y escritos sobre los mismos objetos. Parte de este trabajo ilustr\u00f3 el libro de Furt <em>Arquitectura de Santa Fe<\/em>, publicado en 1939. En ocasiones hizo tambi\u00e9n estos relevamientos iconogr\u00e1ficos por encargo, al igual que retratos, que siguieron siendo tema tambi\u00e9n frecuente. Cont\u00f3 en ese tiempo con el apoyo del Dr. R. Borzone, m\u00e9dico local, aficionado al arte, y un c\u00edrculo de amistades en el que la m\u00fasica (cl\u00e1sica, folcl\u00f3rica) constitu\u00eda un elemento aglutinador. Fue en estos a\u00f1os tambi\u00e9n (1936-1938) que se sum\u00f3 al grupo de titiriteros liderado por Javier Villafa\u00f1e, \u00abLa Andariega\u00bb, que hab\u00eda conocido ya en Luj\u00e1n. Con algunas intermitencias (forzadas por problemas de salud), los sigui\u00f3 en su recorrido por localidades de las provincias de Buenos Aires, Entre R\u00edos, Corrientes, Misiones, y tambi\u00e9n por Paraguay y Brasil.&nbsp; En 1938 se instal\u00f3 en Asunci\u00f3n, Paraguay por un extenso per\u00edodo. En esos a\u00f1os sum\u00f3 nuevas amistades (como el escritor Roa Bastos y el poeta Herib Campos Cervera) y persisti\u00f3 en sus b\u00fasquedas del pasado colonial, con especial inter\u00e9s en las ruinas jesu\u00edticas y en la artesan\u00eda de ra\u00edz ind\u00edgena, que lo llevaron a realizar frecuentes viajes al interior del pa\u00eds. Algunos resultados de esa labor documental fueron publicados en medios locales y eventualmente remitidos a Buenos Aires (el diario <em>La Naci\u00f3n<\/em>, entre otros, le dio cabida en sus p\u00e1ginas). Continu\u00f3 su labor pict\u00f3rica con los temas habituales (retratos, autorretratos y paisajes) y como restaurador, principalmente de piezas religiosas. En 1945, considerando agotada su experiencia paraguaya, Fridman emprendi\u00f3 un viaje a Brasil, atra\u00eddo por cierto exotismo. Su primera -y ef\u00edmera- base fue la ciudad de R\u00edo, a la que sigui\u00f3 Bah\u00eda, desde 1947 (con estancias en Buenos Aires y Paraguay de por medio). All\u00ed profundiz\u00f3 su labor en el terreno del retrato, con el est\u00edmulo de numerosos encargos que recib\u00eda para realizarlos. Paralelamente, el carnaval, la arquitectura colonial, el trabajo de los pescadores, le ofrecieron tambi\u00e9n motivos para su pintura, que privilegi\u00f3 las escenas populares y el registro de la vida cotidiana, desde una \u00f3ptica costumbrista. Le siguieron luego como lugar de morada, entre 1949 y 1953, Bel\u00e9m do Par\u00e1 (donde el escenario exuberante de la selva amaz\u00f3nica represent\u00f3 un nuevo est\u00edmulo para su obra) y Recife. En 1954 viaj\u00f3 a Europa, becado, para realizar estudios de restauraci\u00f3n en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Desestim\u00f3 entonces los desarrollos del arte contempor\u00e1neo europeo, que consider\u00f3 alejado de sus intereses. Instalado por sus estudios en Madrid, realizo breves excursiones a Barcelona, Toledo, al centro (Castilla) y norte del pa\u00eds. Comparti\u00f3 estos recorridos, que se extendieron luego hasta Par\u00eds, con el grabador <a href=\"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/2021\/12\/20\/lasansky-mauricio\/\" data-type=\"post\" data-id=\"8626\">Mauricio Lasansky<\/a>. Separado el camino de ambos artistas, Fridman se dirigi\u00f3 luego a Italia, a Moncalvo, una peque\u00f1a ciudad piamontesa a la que fue invitado por Carlo Grillo, un noble italiano que hab\u00eda conocido en Brasil. La protecci\u00f3n de Grillo favoreci\u00f3 una breve etapa de producci\u00f3n, que el propio mecenas calific\u00f3 como \u00absimbolista\u00bb. Un a\u00f1o despu\u00e9s regres\u00f3 a Am\u00e9rica y permaneci\u00f3 en Venezuela. Su primera estancia transcurri\u00f3 en Caracas; ciudad cosmopolita, con caracter\u00edsticas de urbe moderna y una escena art\u00edstica dominada en esos a\u00f1os por las tendencias abstractas, no le result\u00f3 un \u00e1mbito favorable. Contrariamente, se sinti\u00f3 a gusto en el interior del pa\u00eds, donde encontr\u00f3 nuevamente un entorno humano af\u00edn a sus intereses que le proporcion\u00f3 tambi\u00e9n incentivo para su pintura. En 1958, arrib\u00f3 a un destino largamente ambicionado: Per\u00fa. El contraste con los paisajes transitados hasta ese momento lo movilizaron especialmente y se dedic\u00f3 a una extensa indagaci\u00f3n en las culturas precolombinas. No s\u00f3lo los sitios donde tuvo posibilidad de tomar contacto con la arquitectura inca, sino tambi\u00e9n museos y colecciones privadas que lo acercaron a trav\u00e9s de objetos y documentos a ese pasado, atrajeron poderosamente su inter\u00e9s y le proporcionaron nuevos y definitivos elementos para la elaboraci\u00f3n de su propia obra. En esta prolongada etapa peruana, no desech\u00f3 sin embargo nuevas posibilidades de viajes que lo llevaron a transitar por pa\u00edses latinoamericanos, Estados Unidos, e Israel. Hacia 1980 regres\u00f3 a Buenos Aires, donde se instal\u00f3 ya definitivamente y continu\u00f3 desarrollando su propia obra, tanto como su labor de restaurador.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<h6 id=\"obras\"><strong><span class=\"has-inline-color has-cyan-bluish-gray-color\">Obras<\/span><\/strong><\/h6>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em><a href=\"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/2023\/04\/04\/y-su-paso-propicio-las-cosechas\/\" data-type=\"post\" data-id=\"11908\">Y su paso propici\u00f3 las cosechas<\/a><\/em><br><br><a href=\"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/2022\/02\/10\/figura-9\/\" data-type=\"post\" data-id=\"10098\"><br><br><br><br><em><br><\/em><br><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fridman, Liber (Buenos Aires, 1910 &#8211; 2003)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_vp_format_video_url":"","_vp_image_focal_point":[]},"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11904"}],"collection":[{"href":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11904"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11904\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11911,"href":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11904\/revisions\/11911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/museocaraffa.org.ar\/coleccion\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}